El equipo de Lucena participó por primera vez en su historia en la máxima categoría del atletismo español y, a pesar de las bajas de algunos atletas, luchó cara a cara con el resto de los equipos participantes.

No empezó bien la primera jornada en División de Honor para el conjunto lucentino. José Antonio Rodríguez Silva y Jesús García Villatoro sólo pudieron ser séptimo y octavo en la prueba de martillo. Una vuelta a la realidad que fue la tónica de todo el encuentro. La prueba de pértiga mejoró ligeramente, logrando Patrik Vobeckzy un cuarto puesto y Raúl Méndez uno por detrás de su compañero. A pesar de la dificultad de la jornada, los surqueños estaban dispuestos a vender cara la piel en cada una de las pruebas que se disputaron. Prueba de ello fue el segundo puesto de Ignacio Torres en longitud, pese a ser neutralizado por el octavo de su compañero Carlos Martín. La máxima categoría del atletismo español es así. Y en la prueba de altura David Burgos y Mario Silva lo pudieron comprobar pudiendo ser únicamente sexto y séptimo respectivamente.

A pesar de conocer la situación, se siguió plantando cara a los rivales, muriendo con las botas puestas. Cualquier punto era importante y se peleó hasta el final, intentando emular a los famosos espartanos. En la prueba de 400 metros vallas, Eric Esteve cruzó la meta en quinta posición mientras que Daniel García fue séptimo. Resultado parecido se obtuvo en la siguiente prueba, el lanzamiento de disco, con un cuarto puesto de Alexey Chivas y el séptimo de Jaime Raja. Cada vez quedaban menos efectivos en la batalla, pero aún había fe. Y en los 400 metros lisos, un rayo de luz caía sobre los efectivos lucentinos cuando Sergio Díaz lograba entrar en tercera posición, pero se volvió a nublar cuando su compañero de prueba, Alejandro Liñán entraba en la sexta. Y pese a lo soleado del día, los intereses surqueños siguieron nublados en el 800. Un cuarto puesto de Luis Martín Dobao y un séptimo de Fran Ramírez fue el bagage en esta prueba del mediofondo.


Pero en el gen Surco está el no rendirse, y puntuales como un reloj suizo llegaron los puntos de los 200 metros lisos. Un doblete Javier Martín y de Marc Orozco supusieron una buenísima noticia, que permitían soñar con evitar la última plaza. Y se siguió en el 1500, prueba reina del mediofondo, que terminó con Ignacio Grondona en el cuarto puesto y con Eduardo Muñoz en el séptimo, para dar paso al segundo puesto de Enrique Encarnación y al quinto de Alberto Ortega de la prueba de 110 metros vallas. Terminando con las pruebas de velocidad, fue el turno del hectómetro, prueba en la que Óscar Izquierdo y Dani Karaev terminaron en posiciones consecutivas, cuarto y quinto respectivamente.

En el triple salto, último de los saltos que quedaban por disputarse, se repitió por tercera vez la combinación de cuarto y séptimo para los intereses lucentinos, de la mano de Carlos Martín y Víctor Villagarcía, mientras que en los dos lanzamientos restantes, Jaime Raja y Alexey Chivas lograban el tercer y séptimo puesto en el lanzamiento de peso y Stepan Mikoska y Alfonso Ruiz lanzaron la jabalina para alcanzar la cuarta y quinta posición.

Las tres pruebas individuales restantes, las más largas de la jornada, dejaron entrever la dificultad de todo el encuentro. En la marcha sólo se pudo optar a los puntos que otorgan la séptima y la octava plaza, tras la participación de Rafael Ballesteros y Manuel León Fernández. En el 3000 obstáculos, Manuel Jesús Burgos y Diego de la Fuente mejoraban el resultado de sus compañeros, quedando en quinta y sexta posición, mientras que en la misma distancia, pero en lisos, Alejandro González era tercero y Álvaro Aranda sexto.

El buen sabor de boca del Surco Lucena llegó en los relevos, ya que se logró un segundo puesto en el corto, formado por Óscar Izquierdo, Javier Martín, Alberto Ortega y Dani Karaev y una victoria en el largo, con la participación de Sergio Díaz, Marc Orozco, Eric Estevez y Luis Martín Dobao.

Sin duda no ha sido el debut soñado en la División de Honor, pero solamente se puede estar orgulloso de las muestras de compañerismo mostradas por el conjunto de los atletas y por haber dado todo lo posible en la pista, sabiendo que el objetivo de mantener la categoría para el próximo año es posible si se sigue por este camino.